El rostro de Ana María Cruz, de Tafí del Valle se entristece cuando cuenta el padecimiento de su hijo, Cristian Chávez, de 22 años, que hace 40 días se cayó de su moto y se quebró una pierna. Esa misma jornada fue trasladado hacia el hospital Padilla, de esta capital, pero aún no pudo ser operado debido a la medida de fuerza que lleva a cabo el sector de autoconvocados de la salud, que le reclama al gobierno la reapertura de las paritarias.
"Ya no sé qué hacer. A duras penas conseguimos los $ 4.500 que son necesarios para cubrir la intervención, pero ahora su médico me dijo que no podrán operarlo por el paro", narró a LA GACETA, desesperada. La mujer agregó que debido a sus escasos ingresos en su hogar -su esposo sólo percibe una pensión por invalidez- debe quedarse durante varios días en la capital, por no contar con dinero para los pasajes. Contó que le imposible trasladar a Cristina a un sanatotrio privado porque la intervención le costaría alrededor de $ 9.000.
"Ellos están jugando con la salud de la gente", dispara, sin precisar a quién van dirigidas sus palabras. Sin embargo, aclaró: "espero que el gobernador se ponga la mano en el corazón y resuelva esta situación, ya que se está gastando tanta plata en política. Y además, espero que los doctores hagan lo mismo".
Mientras tanto, hoy continuaron las protestas del Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (Sitas) en los centros asistenciales, con la restricción de servicios. LA GACETA ©